Lo que te lleva al final son tus pasos, no el camino...
Por F. Javier Pelayo
No pasa un solo día que no me quede pensativo con contundencias como esta. Y siempre tiendo a arrimarla a mi oficio. En este caso no es de Séneca, es de Fito, y lleva más sabiduría que algunos de los libros de negocios que he leído.
Las decisiones empresariales son los pasos, y el camino es el que nos indica dónde está el norte del éxito. Claro que nadie nos ha dicho que el camino cambia –haya riadas o no-, que cada vez más los cruces de caminos están señalizados en varios idiomas, que hay viajeros, bonhomías, maleantes, recaudadores de impuestos, samaritanos, y mucho, mucho bache. Incluso algunos tan grandes y ocultos como el que se zampó Carlos Sainz en el París Dakar argentino.
Por esa razón, a cada éxito le rondan mil fracasos, y al final aprendemos la lección: “Los pasos los doy yo, pero con alguien que sepa al lado”. Así se ha hecho en casi todos los ámbitos de la vida, salvo en el de la Franquicia, que…como parece tan sencillo….
La Franquicia es un sistema, un modo de hacer negocios que, bien hecho, puede ser el catalizador de nuestra vida empresarial, y ayudarnos a dar los pasos bien dados. ¿A que visto así no parece tan difícil ser empresario? Pues menos lamentos y más acción, que las dificultades están ahí para todos. No se puede ser especialista en todo, por eso las empresas tienen técnicos, financieros, comerciales... Pero sí se debe ser valiente, avezado, y como los buenos abogados, tener intuición y saber dónde buscar la información.
Por eso , y vuelvo a recordar la frase de otro: “Prepárate de más y luego lánzate al río".
Por esa razón, amigo emprendedor, comienza el camino dando pasos firmes, conscientes, pero dálos.
No pasa un solo día que no me quede pensativo con contundencias como esta. Y siempre tiendo a arrimarla a mi oficio. En este caso no es de Séneca, es de Fito, y lleva más sabiduría que algunos de los libros de negocios que he leído.
Las decisiones empresariales son los pasos, y el camino es el que nos indica dónde está el norte del éxito. Claro que nadie nos ha dicho que el camino cambia –haya riadas o no-, que cada vez más los cruces de caminos están señalizados en varios idiomas, que hay viajeros, bonhomías, maleantes, recaudadores de impuestos, samaritanos, y mucho, mucho bache. Incluso algunos tan grandes y ocultos como el que se zampó Carlos Sainz en el París Dakar argentino.
Por esa razón, a cada éxito le rondan mil fracasos, y al final aprendemos la lección: “Los pasos los doy yo, pero con alguien que sepa al lado”. Así se ha hecho en casi todos los ámbitos de la vida, salvo en el de la Franquicia, que…como parece tan sencillo….
La Franquicia es un sistema, un modo de hacer negocios que, bien hecho, puede ser el catalizador de nuestra vida empresarial, y ayudarnos a dar los pasos bien dados. ¿A que visto así no parece tan difícil ser empresario? Pues menos lamentos y más acción, que las dificultades están ahí para todos. No se puede ser especialista en todo, por eso las empresas tienen técnicos, financieros, comerciales... Pero sí se debe ser valiente, avezado, y como los buenos abogados, tener intuición y saber dónde buscar la información.
Por eso , y vuelvo a recordar la frase de otro: “Prepárate de más y luego lánzate al río".
Por esa razón, amigo emprendedor, comienza el camino dando pasos firmes, conscientes, pero dálos.
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